domingo, 9 de mayo de 2010

Hayek y el escepticismo frente a la revolución

Por Sergio Chaparro Hernández*

Conforme al análisis marxista, las relaciones de producción vigentes en el capitalismo, a la vez que garantizan un desarrollo de las fuerzas productivas más acelerado que en cualquier modo de producción anterior, también permiten la explotación de unos hombres por otros, la cosificación de las relaciones sociales, la degradación de la humanidad del trabajador a causa de la división del trabajo que lo termina reduciendo a ser un apéndice de la máquina, la insatisfacción con su modo de vida debido a la enajenación de su propia actividad y un extrañamiento general con la tiranía a la que somete a los hombres la lógica de un desarrollo espontáneo que no pueden controlar .

Sin embargo, Marx creyó en la posibilidad de que la especie humana se sobrepusiera a esta situación alienante y tomara las riendas de su historia a través de una abolición de las relaciones de producción propias del capitalismo, las cuales se convertirían tarde o temprano en un obstáculo para que las fuerzas productivas continuaran desarrollándose y para transitar hacia una sociedad en la cual la libertad y el desarrollo de la individualidad de unos no significara el sometimiento de otros. Esta abolición se daría a través de la toma del poder político por parte del proletariado, al cual le estaba asignado el destino de introducir a la humanidad en la Historia, es decir, en una condición donde no fueran fuerzas extrañas las que determinaran el modo de ser de la sociedad, sino la humanidad misma la que pudiera decidir libremente sobre su manera de habitar en el mundo. La idea de Adam Fergusson de que las naciones tropiezan con instituciones que ciertamente son resultado de la acción humana, pero no la ejecución del designio humano tendría validez en el planteamiento marxista sólo en la existencia pre-histórica del hombre, aquella que comprende toda su vida anterior a la llegada del comunismo.

El materialismo histórico concebía como el factor configurador de la historia humana la lucha de clases. Una amplia rama del pensamiento contemporáneo parece compartir con el marxismo la idea de que las instituciones son el resultado de un campo conflictivo en el cual la correlación de fuerzas determina el papel de las diferentes voluntades en pugna en la configuración del orden social. Conceptos como los de dominación, mecanismos de control, sociedad de la vigilancia, etc, permiten entrever una concepción conforme a la cual las fuerzas hegemónicas parecen tener una amplia capacidad discrecional para diseñar las instituciones sociales de acuerdo a sus intereses. Las desgracias de los hombres (dentro de las cuales se incluyen todas las que descubren los sociólogos contemporáneos al describir la situación del hombre en el post-fordismo y que engrosan la lista de los elementos subjetivos del fenómeno de la alienación) y la imposibilidad de una sociedad donde algunos de ellos no estén sometidos, parece seguir dependiendo de que una voluntad diferente adquiera el poder para diseñar un nuevo orden donde la dominación no sea posible.

Friederich Von Hayek reaccionó fuertemente contra las concepciones que hasta su época habían defendido la conveniencia de que la humanidad (o cualquier hombre o grupo de hombres) diseñara de manera racional un orden social alternativo al que había surgido como fruto del desarrollo espontáneo. Si bien la idea de un diseño tal no deja de ser persuasiva, se basa en una comprensión equivocada de los poderes de la razón humana, lo cual la hace particularmente peligrosa por los desastres a los que puede conducir, a pesar que algunos de quienes la han intentado poner en práctica lo han hecho con buenas intenciones. Esta concepción de la superioridad de una sociedad diseñada a través del uso de la razón humana desconoce que la sociedad es el fruto de un proceso evolutivo que selecciona a través de un muy lento proceso de ensayo y error las instituciones más aptas para la supervivencia de la especie humana en la tierra. Dentro de las concepciones que han sido presas de este falso racionalismo constructivista Hayek inscribe tanto al liberalismo y la ilustración franceses, como a cualquier forma de socialismo.

Hayek es un acérrimo defensor de la libertad individual, entendida esta como la ausencia de coacción arbitraria, porque cree que es la condición básica del progreso humano. Nuestro autor se inscribe dentro de una tradición que defiende la superioridad del orden que se deriva de la libre interacción de los individuos antes que la de uno que sea impuesto por cualquier tipo de autoridad . Que las sociedades no transiten hacia el camino de la decadencia depende de la firmeza que tengan para preservar el ideal de la libertad. Sin embargo la libertad individual está amenazada en las sociedades contemporáneas porque se ignora el papel benéfico que tiene para el desarrollo de la sociedad y por el contrario se le ve como el impedimento para transitar hacia mejores estados sociales o para el logro de la justicia social. Esto ocurre porque una sociedad libre a la vez que le confiere al individuo la posibilidad de beneficiarse como ninguna otra de la vida en comunidad, también le asigna responsabilidades que no resulta fácil asumir. Todo esto, sumado a la inevitable desigualdad que se deriva de mantener la libertad, puede hacer que la envidia de los miembros que no ocupan las mejores posiciones dentro de la sociedad termine por aniquilar las condiciones de la prosperidad.

Si bien Hayek lleva la defensa de la libertad demasiado lejos, creo que es un referente importante a la hora de evaluar las intenciones de quienes afirman que debe haber una revolución radical, o una toma del poder político por parte de personas que sí piensen en el bien del pueblo para que las cosas realmente cambien.  Los intentos de transformación de la sociedad, para ser inteligentes y efectivos, deben partir de un conocimiento claro de su funcionamiento, y ello implica asumir una mirada que permita comprender qué elementos de las instituciones vigentes cumplen una función imprescindible y no son simples imposiciones de los "malvados" que siempre han detentado el poder. Las fervorosas esperanzas que los discursos de transformación suscitan hoy en día en nuestras sociedades, necesitan mucho de la sobriedad, la reflexión desapasionada -y hasta cierto punto del sano escepticismo- propios de la comprensión. 

* Investigador del CEID y Economista de la Universidad Nacional.

jueves, 6 de mayo de 2010

Opinión: de la ciencia lúgubre a la ciencia ilusoria

Eder Carrascal*


Not a "enhanced science," I should say, like some we have heard of; no, a dreary, desolate and, indeed, quite abject and distressing one; what we might call, by way of eminence, the dismal science.
--Thomas Carlyle.

La economía es quizá  ( y este es un criterio mio) la ciencia con la reputación más controversial. Y sus profesionales y académicos, aquellos con un difícil camino hacia el mejoramiento de las relaciones con el público general. Puede sonar altisonante, pero es una verdad que los economistas suelen desconocer a menudo: las decisiones que toman en el ámbito de las ideas y de lo teórico resulta afectando a miles de individuos a través de políticas económicas generales.
Thomas Carlyle, reconocido escritor  e historiador inglés, hizo de la economía la ciencia lúgubre, en las épocas que el malthusianismo era la corriente opuesta al pensamiento utilitarista, fundamento filosófico de la economía neoclásica. (1)
Carlyle, según se ha opinado desde entonces, estaba convencido de que los postulados de Malthus acerca del crecimiento poblacional, eventualmente se harían realidad: existirían unos salarios muy inferiores al nivel de subsistencia, y los mecanismos de control demográfico ( las enfermedades, la guerra) serían lentamente diluídos. Todo por culpa del progreso.
La realidad de esta frase y esta afirmación de Carlyle es muy contraria a la verdad. De hecho, el ataque iba dirigido al pensamiento liberal y utilitarista, por promover un análisis que excluyera las categorías de clase, género, y por supuesto, raza. El análisis de Mill sobre la cuestión del esclavismo promovió la idea de la abolición entre los círculos intelectuales de la época. El nivel de ingreso para sustento de los trabajadores sería mas bajo en un sistema de salarios y de movilidad de factores. Carlyle se refería a lo lúgubre en la economía con el temor de que se defendiese una idea para el inconcebible: la abolición y el trabajo libre asociado.
Esta breve historia me sirve como punto de reflexión acerca de la reputación que tiene la ciencia económica, y que como digo, sí tiene un impacto en el público general y en la sociedad. Una ciencia devaluada y descreída no puede ser bueno para mejorar aspectos esenciales de los problemas más álgidos de la realidad contemporánea.
Por otra parte, tenemos un amplio acervo de ilusiones rotas y fragmentadas en el campo de las ideas económicas. Keynes soñó que, en algún lugar del tiempo, los economistas serían como los odontólogos: prestos a curar cualquier pequeño malestar, con la técnica y el instrumento adecuado. Sin mayores inconvenientes, nos sentaríamos a resolver los inconvenientes económicos de una sociedad con alto grado de cohesión y estabilidad, producto del bienestar material. Esa fue la sociedad que Keynes soñó, y el papel de los profesionales del campo. Un futuro aburrido, menos intrigante quizá, pero mucho menos incierto.(1)
Las ilusiones se apoderaron de la economía con el Estado del Bienestar, a lo europeo, y con los ciclos de crecimiento de Juglar  y Kusnetz, que demostraron estadísticamente que la estabilidad de los tipos de interés y de la política monetaria generaban ' aproximaciones muy buenas' hacia el producto potencial. Fueron épocas donde el ciclo económico implicó la desaparición de momentos recesivos, de crisis financieras, de agentes racionales que perpetuaban un equilibrio imperturbable.
Con la primera gran recesión internacional después de la de 1929-1936, que sucede con la burbuja de los precios del petróleo y la desfragmentación del sistema monetario (1972-1976) vuelve a surgir el pesimismo, las malas predicciones, el fin de la historia feliz y el comienzo de la tragedia. El escepticismo sobre la estabilidad y el manejo gubernamental de la economía vuelve a reinar, e infunde olas de pánico e incredibilidad a los mercados financieros.
Después de ésto, tiempos de crisis se acompañan de leves recuperaciones. Y esto es algo que no deberá sorprender a nadie. 
Lo que sorprende es el eufórico optimismo que se sucede con el auge, ahora frágil y difuso. Aparece Lucas con los agentes con expectativas racionales, que creen que las burbujas y los desequilibrios macroeconomicos son un óptimo en el sentido de Pareto. 
Nietzsche creía en el poder vitalista de la ciencia. El enhanced knowledge, el conocimiento apoderador, sería la fuente eterna para la construcción de un nuevo orden de cosas: donde la vida, y su inminente fuerza desprendiera todo el saber y todo lo necesario para la existencia plena de los hombres. Confundimos, hace rato, esta idea con el optimismo desbordado, que se sigue de un existencialismo trágico, al observar que los hechos que nuestra teoría quiso predecir y reafirmar resultan ser sofismas mal elaborados.(2)


Cae la bolsa de Nueva York en el 87 y se genera la recesión  (continua) de Japón: Greenspan publica su tórrido trabajo sobre las expectativas del banquero central y de la independencia monetaria en pos de un mejor manejo indirecto del problema financiero de la estabilidad. Fallan los mercados internacionales en el 94 ( crisis de deuda de Mexico): Multiples economistas afirman que el ciclo económico en Estados Unidos desaparecerá, a lo sumo, en no menos de 10 años. Estalla la burbuja de las puntocom, y Bernanke plantea el comienzo de  una era pronunciada de estabilidad monetaria, como lo soñaron los monetaristas de antaño. Se quiebra el sistema financiero con la crisis del sector inmobiliario, y Bernarke ( ahora jefe del Fed) dice que la crisis fue un pequeño resfriado, y todo pasará con el plan de salvamento de la administración Obama. Los bonos griegos y portugueses están generando un nuevo pánico en el mercado internacional, pese al mejoramiento del 'leve resfriado' internacional. ¿ Qué economista saldrá ahora para llenar el vacío y decir que de ahora en adelante todo saldrá mejor que antes? ¿ Y cual abrirá el séptimo sello, esta vez el verdadero, esta vez para siempre?

* Estudiante de Economía. Miembro del CEID.

Referencias:

(1) Krugman, P. The accidental theorist and others dispatches from the dismal science. The MIT Press.  Cambridge (MA). 1996
(2) Keynes, J.M.: Essays in  persuasion. McMillan Eds. New York. 1984.
(3)Nietzsche, F. La gaya ciencia. Paidos Alianza Eds. Madrid. 1974.




miércoles, 5 de mayo de 2010

Una vez más… las encuestas

Por: Andrés Fuerte Posada – CEID
En esta época preelectoral, las encuestas han estado en el centro del debate en el país. A pesar de que uno de nuestros compañeros ya se refirió al tema, quisiera retomarlo, con un enfoque un poco diferente, dejando de lado los aspectos técnicos.
La propuesta del Consejo Nacional Electoral de hacer un cierto control a las encuestas, pone sobre la mesa una cuestión de fondo: ¿qué son y qué efectos tienen las encuestas? Algunos han afirmado que son simplemente información, que la gente puede revisarla si le interesa o simplemente seguir con sus vidas.
Pues bien, mi intención es señalar que las encuestas no son para nada inofensivas. Como dice el sociólogo francés Pierre Bourdieu, “la opinión pública no existe”, es decir, lo que buscan las encuestas de opinión es justamente crear opinión, con el fin de legitimar una decisión o de reforzar/alterar algunas relaciones políticas en disputa.
Cuando se difunde masivamente un sondeo sobre las preferencias de los ciudadanos respecto a los candidatos presidenciales, se esta moldeando la opinión de las personas. El hecho de que un candidato ocupe los últimos lugares, definitivamente desalienta al electorado, se tendrá la sensación de no querer “botar el voto” y buscar otra alternativa. Del mismo modo, las personas podrían inclinarse por los candidatos que puntean, con el fin de pertenecer al club de los ganadores.
Ustedes se preguntarán, si las encuestas forman la opinión, entonces ¿de dónde sale la opinión que se refleja en las encuestas? No voy a referirme a los tradicionales argumentos de que las encuestas son amañadas o manipuladas, por que no me consta (aunque no lo descarto). Es posible que estén mal hechas, por que la muestra es demasiado pequeña o por otros aspectos metodológicos, pero me inclino a pensar que se trata más bien de una “causación circular acumulativa”, sumada a otros factores.
En la actual coyuntura, el triunfo en la consulta del (bien o mal) llamado Partido Verde dio un primer impulso a la candidatura de Antanas Mokus. Posteriormente, a mi modo de ver, los resultados de las encuestas y el inusitado cubrimiento que le han dado los medios es lo que ha generado el masivo apoyo hacia Mokus y sus amplias posibilidades de alcanzar la presidencia. Por su puesto hay otros factores explicativos que sería necesario desarrollar ampliamente (conveniencia de algunos sectores, saturación del uribismo, necesidades de cambio,  desgaste de los partidos tradicionales, etc.)
Ya que las encuestas sí determinan las preferencias de los votantes y que afirmar que son “sólo información” resulta ingenuo, considero necesario ponerles control, para hacerlas lo más veraces posibles y sobre todo, para brindarle la mayor libertad posible a los colombianos a la hora de votar.

martes, 4 de mayo de 2010

Opinión: El decreto 101 de 2010, ¿evidencia del afán por los logros?

Por David Ernesto González Ruiz *

"También ésta noche, tierra, permaneciste firme.
Y ahora renaces de nuevo a mi alrededor
Y alientas otra vez en mí
La aspiración de luchar sin descanso
Por una altísima existencia". FAUSTO 

El pasado jueves 29 de Abril el alcalde de Bogotá Samuel Moreno Rojas anuncio la expedición del decreto 101 de 2010 por medio del cual se fortalecen institucionalmente a las 20 Alcaldías Locales de la ciudad, dándoles el poder de manejar directamente los recursos de los Fondos de Desarrollo Local.

Para el año 2010 el presupuesto aprobado para los 20 fondos de desarrollo local - FDL (calculados según las 20 localidades), es de 750 mil millones de pesos, de los 16.8 billones del presupuesto para el presente año que maneja la ciudad [Fuente: shd.gov.co]. Además de delegar la representación legal de los FDL en los alcaldes locales, el decreto que entrará en vigencia a partir del 11 de Julio, dará una mayor autonomía en cuanto a formulación y contratación de proyectos y personal asignados a cada alcaldía local para el cumplimiento de sus competencias y la adecuada ejecución de los recursos de los fondos de desarrollo local.

De ahí que surja la pregunta si bajo este decreto con tintes de “… buscar promover el fortalecimiento progresivo de las Alcaldías Locales y pretender el establecimiento de un esquema eficiente, eficaz y efectivo de la gestión territorial.” No existen intereses ocultos de pagos de favores políticos y clientelismo por parte del gobierno local. Ojala este mecanismo de descentralización que empieza a regir en la capital no se convierta más en focos de corrupción y celebración de contratos fantasmas para desangrar el erario público. La ciudad necesita una gestión territorial eficiente, eficaz y efectiva, de eso no hay duda. Pero, ¿Cuáles son las herramientas necesarias para ello? no solo orando se invoca el santo.

De hecho, el alcalde mayor, no debe ser el líder de los alcaldes locales y en conjunto construir el plan de gobierno por el que la mayoría de ciudadanos votaron. Que este decreto, no sea la espada de Damocles que demuestre la falta de gestión, ejecución y compromiso de nuestro actual alcalde. Que la descentralización de las funciones y proyectos necesarios en la ciudad no sea una muestra del afán por mostrar resultados poniendo en riesgo el proyecto de ciudad.

* Inestigador Asociado CEID.

domingo, 2 de mayo de 2010

OPINIÓN: Entre Fultbol y Economía

Por: Carlos Alberto Suescún Barón*

A parte de la fiebre que genera la actividad política por estos dias en Colombia, se suma en el ambiente colectivo y en las conversaciones todo lo relacionado con el Mundial de Futbol de Sudafrica. En reflexiones sobre éste tema, que es cumún en un país tan aficionado (donde me incluyo) al deporte rey , me puse en la tarea de averiguar algunos datos económicos agregados de lo que representa el futbol para la economía colombiana, y me encontre lo siguiente: nada. Es increible que ni la Federación Colombiana de Futbol, el ente que asocia todo lo referente al fútbol a nivel internacional, ni la División Mayor del Futbol Colombiano (DIMAYOR), que es la encargada de la organización y normatividad relacionadas con los torneos que se desarrollan en Colombia, no publiquen información financiera sobre esta actividad sin lugar a dudas lucrativa. De igual manera, las páginas web de los clubes no reportan en sus comunicados, ni en sus vinculos ningún tipo de información contable o financiera, lo único que se reporta son: boletines de sanciones, precios de boletería y estadísticas relacionadas con resultados y programaciones de partidos.

¿Qué pasa en otros países? En Sudamérica la situación no es muy diferente de la colombiana, los clubes más grandes como Sao Paulo de Brasil o Boca Juniors de Argentina, no reportan mayor información relacionada.  de interés tanto de seguidores de éste deporte como del público en general. En Europa la situación es muy distinta, clubes como el Real Madrid FC, reportan al público en general todos los movimientos contables resumidos en Balance General, Estado de Resultados, etc. (http://www.realmadrid.com/StaticFiles/RealMadrid/img/pdf/InformeRmEconomica08_09_doblePAG.pdf).Al mismo tiempo que las federaciones que engloban el desarrollo de este deporte (actividad económica), muestran cifras y tendencias de muchos factores relacionados con eventos anteriores y futuros.

¿Por qué es importante saber esta información? En Colombia muchos clubes se han visto envueltos en problemas económicos, precisamente por la infiltración de dineros de no muy buena procedencia en sus cuentas. Una divulgación de la información contable de los clubes, haría que se legitimara un control social por parte de los aficionados al fútbol, brindaría transparencia y responsabilidad, que sin dudas serían bien recibidas por inversores, patrocinadores (sponsors) y el público en general. Esto en el caso de los clubes, pero por parte de las instituciones que manejan a nivel macro todo lo relacionado con el fútbol colombiano, como la Federación de Fútbol o la DIMAYOR, revelar información financiera y contable, permitiría indagar sobre la importancia que tiene esta actividad en Colombia, sus potencialidades y significancia económica, más si se nos pasó por al cabeza desde hace algún tiempo la realización de un mundial de fútbol en nuestro país, y pronto se va a realizar el mundial de fútbol sub 20 ¿Cuánto dinero se espera recaudar con éste evento? ¿a dónde irá a parar este flujo de recursos? Este tipo de preguntas son sutanciales para dar transparencia a esta actividad económica que encierra una de las pasiones colectivas más grandes; al mismo tiempo que permitiría estudiar que tanto influye este deporte y su imprtancia en factores sociales y económicos.

De igual manera, hay un campo fertil para el estudio de esta actividad en aspectos tales como el nivel de gasto en este rubro de entretenimiento, la representación de la publicidad en medios de comunicación, la generación de empleo directo e indirecto, entre otros items de análisis; pues está visto que éste deporte se convirtió en los países del primer mundo en una "gran industria" con amplia representatividad económica, y por tanto indagar por sus características en nuestro país, es más que pertinente.

*Miembro activo del Colectivo de Estudios Interdisciplinarios sobre Desarrollo de la Universidad Nacional de Colombia.

sábado, 1 de mayo de 2010

Geografía y desarrollo

Por Sergio Chaparro Hernández*

La teoría económica se desarrolló durante mucho tiempo desconociendo la influencia de los factores geográficos. Los flujos de capitales a nivel internacional, conforme a lo que decían los economistas, respondían a cambios en las tasas de interés y no a la dotación de recursos naturales; el comportamiento de los agentes o de los precios no se veía alterado por las barreras de la geografía física; el mercado se concebía como un espacio abstracto donde la materialidad del mundo no ejercía ninguna influencia sobre el sentido de la causalidad entre las variables económicas: ni las diferencias en los recursos de los que los países disponen, ni los ríos, ni las montañas, ni los más impresionantes accidentes geográficos podían ponerle límites a las fuerzas que equilibraban los mercados, a la convergencia en las tasas de crecimiento o a la férrea ley de la oferta y la demanda.

Este autismo de la economía (y por supuesto también de la geografía) empezó a ser superado por el creciente interés que autores como Marshall, Myrdal, Von Thunen o Vickrey le otorgaron a los aspectos espaciales como factores relevantes para explicar la dinámica económica. Los aportes realizados por estos personajes fueron antecedentes importantes para el surgimiento de la Nueva Geografía Económica (NGE), la cual ha tenido en Paul Krugman a su más destacado representante. La pregunta fundamental que la NGE se ha formulado es la de por qué la riqueza y la población se concentran en algunas regiones.

La respuesta dada por Krugman es que las regiones con alta concentración productiva generan un patrón de causación acumulativa que refuerza su predominio. Así, una región en la que convergen factores geográficos fortuitos con un desarrollo industrial que permita aprovechar las ventajas de la aglomeración (externalidades positivas), genera una ventaja de localización que lleva a que allí se concentre un mayor número de actividades. El resultado de este proceso es una distribución espacial de la actividad económica desigual donde existe una tendencia a que un número cada vez menor de regiones exitosas, suficientemente distantes entre sí, absorban a otras regiones que quedan rezagadas.

Sin embargo esta respuesta no resulta del todo convincente, pues lo que se limita a explicar es cómo se da el proceso una vez ya se han establecido unos centros de alta concentración productiva, mas no a qué factores responde el surgimiento mismo de estos centros. Además nos conduce a una especie de determinismo donde pareciera que a los países o a las regiones perdedoras en este proceso no nos quedara otra opción que resignarnos.

Pero la historia ofrece evidencias suficientes de que regiones donde no había grandes perspectivas de desarrollo se convirtieron después en titanes económicos, como lo es el caso de Singapur. La existencia de estos “milagros” económicos genera una perspectiva de investigación mucho más interesante para los economistas de los países en desarrollo y es la de analizar los determinantes asociados al éxito de estas regiones.

Este tipo de análisis quizás nos revele que la idea de "milagro" es equivocada. Sin los esfuerzos descomunales del Estado y de la sociedad civil en campos como la planeación, la educación, o el desarrollo tecnológico, el “milagro” jamás hubiera sido posible. No obstante, tampoco sería acertado decir que cualquier región atrasada puede salir de la hoya en la que se encuentra con solo proponérselo, pues indudablemente que se requiere la concurrencia de factores que no dependen de la voluntad humana, ni de las buenas intenciones.

El problema es que en un país como Colombia no podemos echarle la culpa de nuestro atraso a que los factores de este último tipo no estén dados. La abundancia de recursos naturales nos hace poseedores privilegiados de unos territorios estratégicos, de manera que lo que nos hace falta es el elemento humano que permita el despegue, o, si se quiere, el “milagro”.

Todo empieza por una anticipación al futuro que motive un cambio en la forma en que valoramos los recursos de los que disponemos. A lo largo de nuestra historia hemos tenido que esperar a que otros vengan a decirnos siempre lo mucho que valen las cosas que abundan a nuestro alrededor y que en su momento no supimos apreciar: el oro con la conquista de los españoles, a Panamá cuando nos lo quitaron los gringos, y recientemente la biodiversidad y los conocimientos de las comunidades indígenas que están generando impresionantes descubrimientos médicos que otros están patentando. Por fiarnos de lo que dice el sistema de precios a nivel internacional nos hemos descuidado de desarrollar las condiciones para que podamos explotar con autonomía los recursos que serán valiosos en un futuro. Así, por ejemplo, en la segunda mitad del siglo XIX nos enfrascamos en lo que Ocampo denominó como el modelo de producción especulación, siguiendo miopemente las señales del momento de los mercados internacionales. En los últimos años nos concentramos en la explotación de petróleo (no sin antes haberle dado una buena concesión a las compañías norteamericanas para su extracción en la década de los 20) y en la minería mientras los inversionistas extranjeros sacaban a sangre y fuego, en un concubinato repugnante con los paramilitares, a los campesinos, los afros y los indígenas de los territorios más aptos en todo el mundo para la producción de alimentos y materia prima para los biocombustibles. Estamos formando masivamente técnicos para que trabajen como obreros en las empresas de los extranjeros que vendrán con tecnología de punta e investigadores internacionales capaces, ellos sí, de sacarle el mayor provecho a las minas del Chocó, las tierras del Vichada, la biodiversidad y las fuentes hídricas del Amazonas, el potencial agrícola de la zona del Darién (arrasando de paso toda la selva para montar grandes empresas bananeras), etc.

¿Y qué nos dejarán luego? Nada de reinversión de los excedentes ni de modernización tecnológica, si acaso dejarán lo de siempre: el hueco de donde saquearon todos los minerales, deforestación y deterioro ambiental, unas comunidades indígenas diezmadas y otras extinguidas, madres solteras con sus hijos producto de violaciones, una mano de obra desgastada y maltratada, un montón de funcionarios e ingenieros que no habrán aprendido nada, un pasado de resentimientos que perpetuará el conflicto y una estela infinita de sangre y sufrimiento.

¿Por qué si empresarios y actores ilegales son capaces de anticiparse al futuro para despojar a la población de los territorios estratégicos, conforme a un plan que los del DNP tardarían décadas en elaborar, el Estado no puede hacerlo para consolidar un desarrollo respetuoso de los derechos y el bienestar de los ciudadanos? Se requiere por tanto una apuesta por la conservación de los recursos; por la formación y la cultura empresarial para que sean nuestros propios ingenieros, geólogos, empresarios, etc, los que puedan sacarle provecho a lo que tenemos; por un mayor protagonismo de quienes saben de estos temas en la elaboración de la política pública; por lo interdisciplinario; porque el proceso de desarrollo tenga insumos y de esa manera intereses nacionales. ¿Alguna duda de si en las elecciones que se avecinan debemos elegir entre continuismo o un verdadero cambio?

*Investigador del CEID y Economista de la Universidad Nacional

viernes, 30 de abril de 2010

Comentario a las recientes encuestas electorales en Colombia

Por: Roberto Mauricio Sánchez Torres*
Mi comentario de este semana está referido a los resultados de las encuenstas electorales de esta semana. La encuesta de Datexco, para CM& muestra que el 39% de los encuestados votaría por Mockus, mientras que el 27% por Santos. Por otro lado en la encuesta realizada por el Centro Nacional de Consultoría el 39% votaría por Mockus, mientras que el 34% lo haría por Santos. La muestra en la encuesta de Datexco es de 2225 personas, mientras que la de el CNC es de 1000 encuestados. Por su parte, el Censo Nacional Electoral para las próximas elecciones es de 26.595.717 personas.

Mi comentario a los resultados se refieren únicamente a los problemas de veracidad de encuestas de este tipo, dejando a un lado el análisis político, que por supuesto, requiere mayor rigurosidad.

Si bien, las encuestas muestran tendencias importantes, coincido con Posada Carbó, quien afirma que éstas "solo nos permiten examinar con alguna certeza las simpatías del electorado. Son simpatías volátiles, condicionadas a corto plazo por las elecciones presidenciales. Pero quizá tales resultados nos estén diciendo algo más sobre el nuevo rumbo del sistema de partidos", como escribí en una columna anterior, creo que lo importante del llamado "tsunami verde" no es que Colombia tendrá una propuesta íntegra de desarrollo económico y social, sino que la verdadera opotunidad es dejar a atrás el tradicionalismo partidista, y el letargo político del país, en ese sentido el candidato Mockus es una verdadera alternativa.

Pues bien, en mi opinión tres son los factores que indican serios problemas en la veracidad y confiabilidad de las encuestas. 1. Tamaño muestral. Si bien en término absolutos el tamaño muestral es importante, al ver el tamaño poblacional es en realidad muy pequeño gira entre el 0,000037% y el 0,000083%, esto implica, entre otros, problemas de correlación de los errores muestrales. (el tamaño poblacional es el Censo Nacional Electoral). 2. Ubicación de la Muestra. Como se observa en las fichas técnicas los lugares donde se ubican los encuestados, son centros urbanos grandes y pequeños, pero se deja a un lado el sector rural donde se encuentra el 20% del censo electoral, voto que es tradicionalista, y esto, quizás sería una reducción del llamado "voto de opinión" que representa Mockus. 3. Abstencionismo. Como siempre, el abstencionismo en el sistema político colombiano es muy significativo, y ese factor no lo tienen en cuenta las encuestas, en las pasadas elecciones gran parte del abstencionismo estuvo en la población joven, la misma población que en su mayoría apoya al cantidato del Partido Verde, quizás por ese motivo el día de ayer cuando se le peguntó por el crecimiento de su intención de voto lo que respondió Mockus inteligentemente fue "voy a invitarlos es a que revisen de antemano la página web de la registraduría para que verifiquen donde esta inscrita su cédula, dónde pueden votar, no dejen eso para última hora, y ese domingo votar temprano desde la 7 de la mañana, no vaya y sea que por la tarde haya congestion" (Entrevista CM&).

Nota Marginal: Como siempre, quiero advertir que la idea de este espacio es dar una opinión y no juicios rigurosos, buscando por supuesto, controvertir en los diferentes enfoques y posiciones. Descarto de antemano, y me gustaría que dijera las cosas de frente la persona que hizo el último comentario a mi espacio escrito la última semana, que con una posición de ofensa criticó a quien escribe y no lo que se escribe. Que por lo que observé y por las argumentaciones, que por lo banales no creo necesario controvertir, es la misma persona que realizó los comentarios a la columna de Carlos. En fin, creo que lo importante es darle trascendencia a lo importante, por lo que en adelante no me referiré a comentarios como los de ese "anónimo" a pesar de que eventualmente continúen apareciendo.



 *Estudiante de Economía Universidad Nacional de Colombia. Integrante del CEID