Carlos Alberto Suescún Barón*
Es díficil entender a veces las contradicciones, y quizás es díficil porque simplemente no existen para una realidad particular. Mientras en Colombia el desempleo ya casi llega al 13% (y seguramnte seguirá creciendo de manera pronunciada), las cifras de la actividad industrial muestran leves recuperaciones en sectores que contribuyen marginalmente al empleo (plásticos y sectores de quimicos derivados del petróleo) y en otros con mayor contribución siguen desacelerándose (Boletín de la Muestra Mensual Manufacturera, febrero de 2010; DANE) después de una caída estrepitosa; al mismo tiempo que la inflación sigue a la baja, evidencia de éste estancamiento de la economía. Con este escenario tan caótico que no le incluimos otros aspectos como el nivel de endeudamiento, las crisis de sectores como la salud, quizás para que cualquier parecido con las realidades que mostraría el más pesimista de los autores en sus escritos no parezcan una burla ante la gravedad; concebir un nivel de utilidades del sector financiero (y en particular de los bancos comerciales) de 8.49 BILLONES en el año 2009, parece la mayor de las contradicciones por no llamarle despropósito.
Desgraciadamente las evidencias muestran que el carácter trágico de esta realidad no pareciera ser una contradicción. No puede ser algo indisoluble en el razonamiento desde dos opticas que la componen y que no lleva a una respuesta adecuada en el entendimiento, por el simple hecho de ser parte de una realidad que para desgracia de los objetos del desarrollo económico, social y humano de la nación colombiana está bien fundamentada en el sistema. Curioso que la dinámica económica este sometida a la lógica financiera, que incluye las esferas de lo estatal y lo privado, pero no contribuya a su reactivación. ¿Qué explica tal nivel de utilidades? En gran medida esto se explica por la naturaleza de las inversiones, que en concordancia con la política monetaria sirven para que gran parte de su portafolio se mantenga en títulos de deuda pública (TES), que además de brindar buena rentabilidad tienen la cualidad de la seguridad (prácticamente riesgo cero); y sin duda por los ingresos generados de la intermediación financiera (uno de los más altos de Latinoamérica) que esquilman en gran medida los de por si bajos ingresos de la mayoría de la población, porque no existe diferenciación de costos en este tipo de negocio.
Las utilidades de este sector (particularmente en Colombia) no tienen mayor contribución a la sociedad, pues además de ir a parar a los bolsillos de los accionistas de Bancos, Corporaciones, Fondos, etc., el crédito, la esencia de este negocio, en Colombia es una potencial fuente que restringe las posibilidades de desarrollo. Está demostrado que la mayoría de la población Colombiana (y más precisamente la población más pobre), no tiene acceso real al crédito, el cual es sin duda el motor y esencia de cualquier actividad productiva.
En estas épocas de propuestas (promesas) de los candidatos, sería bueno que el electorado revisara que se tiene sobre éste tema (si bien me considero un escéptico en el campo de las promesas políticas, estoy convencido que más que la confianza en cierto personaje, la confianza en su pensameinto reflejado en sus propuestas si debería servir para fortalecer la democracia), por ejemplo, que mecansimos se proponen para democratizar el crédito y convertirlo en la fuente del desarrollo de la nación colombiana, cómo se piensan controlar los excesos de la intermediación financiera que afectan el ingreso real de los usuarios (que no discrimina mayor progresividad ya sea por estrato social, monto o actividad), cómo converitr de esas ganancias a mi parecer excesivas (aún reconociendo la importancia de esta activiadad y de su desarrollo en los útimos años) una fuente de ingresos tributarios (¿por qué esto no se discute en las propuestas de reforma tributaria estructural y sólo se piensa en el IVA?). Es hora de develar la contradición no desde los argumentos teóricos (que nos pueden llevar a falsearla) sino de aquellos que hacen expresas las necesidades de la población colombiana, su desarrollo y su bienestar.
Enlaces relacionados:
1. http://www.dane.gov.co/files/investigaciones/boletines/mmm/bol_mmm_feb10.pdf
2. http://www.portafolio.com.co/economia/economiahoy/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_PORTA-7217908.html
3. http://www.banrep.gov.co/publicaciones/pub_emisor.htm
*Economista, egresado de la Universidad Nacional de Colombia y miembro vinculado al CEID
*Economista, egresado de la Universidad Nacional de Colombia y miembro vinculado al CEID
democratizar el credito: made in USA. resultado=crisis . no es tan facil. el precio del dinero debe reflejar su tasa de interes mas el riesgo de no pago. ¿de que sirve prestar a todo el mundo si tendrian que pagar dos o tres veces lo que han pedido prestado?
ResponderEliminarQuerido "Anónimo" en primer lugar gracias por participar en nuestro espacio de opinión. En segundo lugar, y ya al respecto de su comentario creo conveniente decir dos cosas. Lo primero es qeu investigaciones rigurosas que involucran incluso estudios de la baca multilateral, indican que el resultado de la crisis de los generada en el secor financiero estadounidense, no fue propiamente una consecuencia de democratizar el crédito, sino del afan de rentabilidad vía actividades especulativas en un sector particular de la actividad financiera y crediticia: el sector hipotecario. Y lo segundo, es que la propuesta de democratización del crédito y la reivindicación del mismo como la fuente de toda actividad productiva debe tener por principio principal el desarrollo de la economía nacional y como secundario la rentabilidad privada; para lo cual sin duda es indispensable el control estatal o incluso la apuesta del mismo por atreverse a incursionar en este campo tal y como lo hacen las naciones más desarrolladas que tienen Banca pública para sectores importantes de la economía como el agropuecuario o la industria. Con control y supervisión del Estado en un caso y responsabilidad y control social y político en el otro, sumado a un criterio que vaya acorde con las necesidades del desarrollo nacional, que termine con la inoperancia del actual esquema que impone por lo demás amplias restricciones al crédito a potenciales emprendedores (e innovadores), es que esta propuesta puede ser factible. Por supuesto nada puede ser gratuito, porque en definitiva el mundo exonómico se mueve alrededor de los incentivos, pero sin duda procesos que involucren tasas diferenciales y que discriminen entre alcances y logros de los planes de negocios, pueden ir acorde en un mismo enfoque de desarrollo.
ResponderEliminarLo primero es qeu investigaciones rigurosas que involucran incluso estudios de la baca multilateral, indican que el resultado de la crisis de los generada en el secor financiero estadounidense, no fue propiamente una consecuencia de democratizar el crédito, sino del afan de rentabilidad vía actividades especulativas en un sector particular de la actividad financiera y crediticia: el sector hipotecario. --->OJO se entrego credito a riesgos altos (ESPECULADORES Y FAMILIAS--->ESCASA SOLVENCIA.. LAS FAMOSAS HIPOTECAS SUBPRIME 2007/09 ). rigurosas las investigaciones que cita probalmente cierto,,, y la respuesta que tanto??
ResponderEliminarEstimado anónimo, el problema que hallo en su análisis es que considera lo que yo denomino en la columna como "democratización del crédito", como el acto de entregar de manera torpe y simple los recursos a cualquier persona insolvente o especulador (considerando en su caso, a priori, que toda familia por ejemplo es insolvente). En Estados Unidos el boom del crédito hipotecario, que dio recursos a diestra y siniestra fue un problema de desregulación del sistema financiero (reforma que el presidente Obama anda legitimando por todo el mundo), en esto coinciden analistas independientes que incluso antes del estallido de la crisis ya evaluaban posibles consecuencias como fue el caso de Frederic Mishkin en el 2007 o el FMI (ya en plena crisis) en sus boletines de 2008. Democratizar el crédito en un país como Colombia, donde los niveles de pobreza y sin duda el riesgo de insolvencia (la calidad de la cartera que de ahí se derivaría), son elevados, requiere fundamentalmente de una Banca Pública especializada para desarrollo de proyectos productivos tanto para personas de bajos recursos como para otros emprendedores, que aun teniendo capacidad de solvencia y conocimiento, ven limitadas sus posibilidades de acceso. Esta Banca Pùblica especializada, junto con la Banca Privada, que faciliten el acceso al crédito, sujeto a una evaluación y seguimiento de los proyectos productivos y a un marco regulatorio estricto que impida que se presenten burbujas como la Estadounidense; además de un bajo costo en ambos casos (no como hoy, donde la diferencia entre la tasa de interes pasiva y activa es de mas de 10 puntos), son los elementos que en realidad permitirían una democratización del crédito y con esto también del desarrollo.
ResponderEliminarLa idea no es fortalecer la pobreza mediante el diseño de emcanismos que luego exploten, la idea es que el crédito sirva como el elemneto que rompa la espiral de pobreza en la que actualmente se desenvuelve Colombia, por supuesto estas son las ideas principales o elementos conceptuales que permitirían dicha política, pero pues esto no se crea en el aire, necesita de un compromiso político serio en ese sentido y de otras acciones económicas en ámbitos tan relacionados como por ejemplo la política monetaria.